15 años de los facilitadores, la Justicia que camina los barrios

Corrientes |

El Poder Judicial conmemoró el aniversario de una iniciativa pionera en Argentina, centrada en la resolución comunitaria de conflictos, la escucha activa y la garantía de derechos en cada rincón del territorio provincial.

El acceso a la Justicia constituye un derecho humano fundamental y la puerta de entrada  para el ejercicio de todas las demás garantías ciudadanas. Así lo reconocieron y celebraron este martes en el noveno piso del edificio judicial, al conmemorar este 11 de agosto los 15 años de la implementación del programa de facilitadores judiciales en Corrientes, la primera provincia argentina en hacerlo.

Cuando las distancias geográficas, las barreras económicas, la burocracia o la falta de información alejan a los sectores más vulnerables de las instituciones, la vigencia del derecho corre el riesgo de transformarse en una abstracción . En ese escenario, la verdadera tutela judicial exige una presencia territorial efectiva capaz de escuchar, orientar y brindar soluciones pacíficas en el propio entorno, donde viven las necesidades sociales.

Bajo esa concepción de cercanía, la inspectora de Justicia de Paz y coordinadora general del programa de Facilitadores Judiciales de Corrientes, Mirta Allende, remarcó la significación del trabajo voluntario en un contexto signado por profundas transformaciones tecnológicas y automatización de procesos institucionales.

«Frente a la irrupción de la inteligencia artificial y la digitalización dentro de las estructuras administrativas del Estado», Allende enfatizó la necesidad primordial de preservar el factor humano en la atención de las personas y en la resolución de las problemáticas locales.

«Son herramientas valiosas que nos desafían a innovar, pero que también nos interpelan profundamente, porque en medio de algoritmos y pantallas existe el peligro latente de volver distante aquello que por naturaleza debe ser cercano: el dolor, la necesidad y la búsqueda de respuestas de cada vecino», reflexionó durante el acto desarrollado en el salón auditorio del Área de Capacitación.

A su vez, la coordinadora general puntualizó que, ante el riesgo latente de que la actividad institucional pierda calidez, la labor concreta realizada en terreno por la red de voluntarios restituye la atención personalizada y la empatía en los barrios y parajes correntinos. «Nos recuerda que la Justicia no es una abstracción ni una fórmula matemática. La Justicia es, ante todo, un acto profundo de empatía, una escucha atenta y una mano tendida en el momento justo», afirmó.

En su mensaje, Allende citó además los principios conceptuales plasmados en la encíclica Magnifica humanitas para dimensionar el sentido de la tarea comunitaria frente a los acelerados cambios tecnológicos de la época.

Al final, Allende apeló al valor del intercambio directo como la herramienta central e insustituible para la construcción institucional: «Una posibilidad luminosa, la de edificar juntos, transformando la diversidad en un recurso y haciendo del diálogo el terreno común en el cual hacer la justicia, nos permite ser cada día más humanos», apuntó.
Innovación

El servicio de facilitadores judiciales arribó a sus 15 años de funcionamiento continuo en la provincia de Corrientes, manteniéndose como el primer modelo de justicia comunitaria de su tipo aplicado dentro de la Argentina.

La iniciativa nació formalmente el 10 de agosto de 2011 a partir de un acuerdo de cooperación estratégica entre el Superior Tribunal de Justicia de Corrientes y la Organización de Estados Americanos (OEA), enfocado en remover de manera permanente las barreras de acceso a los servicios de Justicia para poblaciones distantes o en situación de vulnerabilidad.

La expansión de la red alcanza hoy a la totalidad de los juzgados y secretarías de Paz de la provincia de Corrientes, articulando una trama operativa de 222 facilitadores judiciales distribuidos en ciudades, municipios de menor escala y parajes rurales.

«Con el equipamiento institucional y la folletería, cada elemento fortalece la presencia profesional del facilitador en el terreno. Portar los distintivos es consolidar un símbolo de confianza. Para los vecinos, identificar el chaleco o la credencial significa encontrar una mano tendida», graficaron durante el encuentro. En ese sentido, destacaron la presencia de intérpretes en lengua guaraní para que «la Justicia hable la lengua de su gente».

Las tareas de asistencia e intervención comunitaria incluyen recorridas periódicas a caballo, en vehículos particulares o transporte de apoyo a lo largo de caminos rurales de difícil acceso. «Llega adonde la distancia parece una barrera. El servicio de facilitadores judiciales garantiza el acceso a la justicia en los parajes y zonas más recónditas de la provincia», se detalló en la presentación oficial.

Reconocimiento internacional

La jornada contó con la participación del coordinador general del Programa Interamericano de Facilitadores Judiciales de la OEA, Juan Carlos Roncal, quien envió un mensaje audiovisual felicitando al Poder Judicial de Corrientes por haber sostenido el modelo durante un lustro y medio. «Celebramos 15 años de una historia construida con compromiso, solidaridad y vocación de servicio. 15 años representan miles de historias, orientaciones, acuerdos y puertas que se han abierto gracias al trabajo comprometido de cada facilitador y facilitadora judicial», remarcó el representante del organismo internacional.

Por su parte, de manera remota, la coordinadora ejecutiva del Programa de Facilitadores Judiciales del Poder Judicial de Córdoba, Ileana Oliva, transmitió el reconocimiento institucional de su provincia hacia el liderazgo correntino.

«Corrientes tomó esta decisión valiente, derribó todas esas barreras geográficas y culturales a lo largo y a lo ancho de la provincia correntina y supo confiar en el corazón de sus comunidades. Así nació el programa de facilitadores judiciales en Corrientes, que fue un modelo pionero absoluto en toda la República Argentina», afirmó Oliva.

La representante cordobesa destacó además que la Justicia local actuó como guía y sostén técnico para la expansión del sistema en otras provincias.

«En el año 2021, el Poder Judicial de Córdoba, de la mano del acompañamiento generoso de esta experiencia correntina, supo ser ese espejo en donde todavía hoy nos miramos y esperamos seguir mirándonos. Han tenido una enorme generosidad técnica con sus equipos y sobre todo la convicción de transmitirnos esa evidencia viva de que este camino no solo era posible, sino que era urgente en el servicio de Justicia», enfatizó.

Mirada estratégica

El acto estuvo presidido por el presidente del Superior Tribunal de Justicia, Guillermo Horacio Semhan, junto a los ministros Fernando Augusto Niz, Luis Eduardo Rey Vázquez y Alejandro Alberto Chaín, además del fiscal general, César Pedro Sotelo. También asistieron referentes judiciales de la región, entre ellos la presidenta de la Junta Federal de Cortes y Superiores Tribunales (Jufejus), Emilia María Valle, y autoridades de los tribunales superiores de Chaco y Formosa.

Durante su alocución, Niz fue quien se emocionó visiblemente al recordar los inicios del programa, en tanto Semhan repasó los orígenes de la iniciativa y puso en valor el esfuerzo articulado con la justicia de paz y los defensores oficiales.

«Hoy celebramos este encuentro de paz y armonía felicitando a los facilitadores por su voluntariado ad honorem y su perfil caracterizado por una sola meta: ayudar, informar y acercar», expresó el titular del STJ.

A su turno, el ministro supervisor de la Justicia de Paz, Fernando Augusto Niz, sostuvo que los 15 años del servicio representan la consolidación de una política pública estable. «Desde sus comienzos, este programa ha demostrado que el acceso a la Justicia no depende únicamente de la existencia de tribunales o de normas jurídicas; también se construye a través de la cercanía, de la escucha activa, de la confianza y del compromiso de personas que deciden involucrarse para mejorar la vida de sus comunidades», reflexionó Niz.

Los que llegan a la gente

Las reflexiones vertidas por los magistrados provinciales expusieron la incidencia cotidiana del programa en la resolución preventiva de conflictos dentro del interior provincial. La jueza de paz de San Carlos, María Gabriela Silvano, describió la realidad operativa de los departamentos rurales donde las distancias geográficas dificultan el traslado hacia las dependencias judiciales.

«Nuestra zona se caracteriza por tener parajes alejados del juzgado a 30 o 40 kilómetros, a los que se accede por caminos de ripio o de tierra y en los que no existe transporte público», explicó Silvano.

«Para poder garantizar esta cercanía que caracteriza a la Justicia de Paz, el rol del facilitador judicial es muy importante. Ellos actúan como puente entre el juzgado y sus comunidades», dijo.  La jueza remarcó además el valor social de esta intervención primaria: «Cada vecino que encuentra una orientación y cada diálogo que evita un enfrentamiento representa un logro para toda la comunidad. Por eso, seguir apoyando y fortaleciendo el trabajo de los facilitadores judiciales es una inversión en una justicia más cercana, más humana y más comprometida con las personas».

En primera persona

El dinamismo del servicio se nutre del compromiso individual de referentes elegidos por sus propios vecinos. Y uno de los momentos que se llevó más aplausos durante el acto fue el de recibir a la facilitadora judicial de la localidad de Ramada Paso, en el departamento de Itatí, Nidia Bonastre.

La mujer expuso su testimonio de labor ininterrumpida desde 2013, cuando fue elegida en una asamblea realizada en la escuela secundaria de la zona.

«Dedico mis acciones a realizar trámites para las personas necesitadas, porque hay mucha, mucha necesidad y hay veces que las personas no pueden acceder a ciertos trámites», explicó Bonastre.

Entre sus gestiones, recordó un caso significativo de indocumentación: «He gestionado la documentación para personas indocumentadas mayores de edad que no podían obtener sus documentos. En especial voy a nombrar al señor Luis Astorga, un chico de 20 años que no tenía documento, al cual se le consiguió el documento, en este momento es de la fuerza de Gendarmería y ya tiene dos ascensos en su carrera».

 «En medio de algoritmos y
pantallas, existe
el peligro latente
de volver distante aquello que por
naturaleza debe
ser cercano: el dolor, la necesidad y la
búsqueda de
respuestas de cada vecino»

MIRTA ALLENDE
INSPECTORA DE JUSTICIA DE PAZ

 

La facilitadora, quien también hizo referencia al acompañamiento a adultas mayores para realizar trámites previsionales en la Anses, reafirmó su vocación de servicio: «¿Qué me motivó? Vuelvo a repetir, las necesidades de las personas. Y sigo, mientras pueda, soy una persona mayor, y sigo, mientras pueda, haciendo el acompañamiento a la comunidad de Ramada Paso».

Homenaje a la memoria

La ceremonia de aniversario incluyó un homenaje en memoria de Ramón Cayetano Olivera, facilitador judicial de la ciudad de Corrientes fallecido recientemente, destacando su desempeño «brindando su compromiso y dedicación para acercar el acceso a la Justicia a los sectores más vulnerables de nuestra sociedad correntina».

Durante el encuentro se entregaron medallas de reconocimiento a los facilitadores y certificados a los colaboradores del programa, en una jornada que congregó de forma presencial y remota a referentes de más de una veintena de municipios. La concurrencia incluyó representantes de Alvear, Berón de Astrada, Caá Catí, Colonia Liebig, Concepción, Gobernador Martínez, Itá Ibaté, La Cruz, Loreto, Mburucuyá, Mocoretá, Perugorría, San Carlos, San Miguel, San Roque, Santa Lucía, Santa Rosa, Sauce, Yapeyú, Itatí, San Cosme, Paso de la Patria, San Luis del Palmar, Empedrado y el Juzgado Barrial de la capital.

 Corrientes tomó una decisión
valiente que derribó barreras geográficas y culturales,
transformándose
en un modelo de gestión de la
conflictividad e
inspiración para toda la Argentina»

ILEANA OLIVA
REPRESENTANTE DE LA
JUSTICIA DE CÓRDOBA

 

Al finalizar el acto, los asistentes recorrieron la muestra institucional donde se exhibieron publicaciones sobre la trayectoria de la Justicia de Paz correntina y los reconocimientos internacionales conferidos por la OEA al Poder Judicial de Corrientes por el desarrollo de este programa.

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